| Decir San Telmo es decir historia, tradición, tango, bohemia.... San Telmo es el barrio donde desde temprano el ambiente se carga de una particular energía y los recuerdos del pasado se cuelan en cada rincón, pues sus calles son esas antiguas y angostas empedradas sobre cuyos laterales se erigen casonas coloniales de los siglos XIII, XIX y XX que le dan el toque melancólico tan característico de estos sitios. En San Telmo la cultura y la tradición son prioridades intocables, pues cada detalle que nos hable de otro tiempo es cuidado como un tesoro, razón por la cual existen normas que restringen el arribo de grandes cantidades de modernidad. En San Telmo se baila el tango, se toma un refresco es las mesas de las plazas, se admiran las artesanías de los miles de artistas que desde hace años están apostados en las casa añejas, se admira cada monumento y cada reliquia.... San Telmo es un lugar distinto. Visítelo.
¿Dónde ir? ¿Qué hacer?
Entre los sitios con que cuenta la ciudad de Buenos Aires, San Telmo es dueño de un rincón verde donde los resabios del arte y la cultura también tienen su espacio. Se llama Parque Lezama y su nombre se debe a quien fuera su dueño hasta el momento de su muerte. El parque fue creado sobre barrancas naturales de la ciudad lo que hace que su aspecto y su ambiente sean aún mas típicos. Cuando este lugar fue donado a la municipalidad, se construyeron allí el Museo Histórico Nacional y un Anfiteatro. Este último fue levantado sobre las barrancas y muy regularmente se brindan allí espectáculos que congregan, sobretodo en primavera y verano, a múltiples interesados. Y si de historia de trata, cerca de allí, se encuentran las fuente de Neptuno y las Náyades las cuales representan al dios romano del mar y los seres mitológicos que custodiaban ríos y arroyos.
En el interior del Parque Lezama, el Museo Histórico Nacional alberga piezas que dan cuenta de la historia y las costumbres argentinas desde las culturas indígenas prehispánicas anteriores al siglo XV hasta el siglo XX. Entre las piezas que recuerdan cada manera de actuar, cada rito y cada expresión de estos antiquísimos pueblos se vislumbran a través de acuarelas, mapas, grabados, armas y otros objetos. El museo fue fundado en el año 1889 y entre las piezas mas importantes que hacen a las historia argentina a partir de la independencia podemos señalar: el catre que utilizó San Martín, el sillón y la guitarra de Juan Manuel de Rosas, el tintero usado para firmar la Constitución Nacional de 1853 y el piano de Mariquita Sánchez de Thompson.
La Iglesia de San Telmo, que le dio el nombre al barrio y que fue creada en honor a San Pedro González Telmo, el protector de los navegantes y pescadores, es una reliquia para este rincón de la capital porteña, pues arquitectónicamente es bella, pero además es necesario destacar que se guardan allí valiosos y antiguos tesoros. En la nave principal de su interior, la cruz latina conservada tal como fue construida, y la imagen de la Virgen Dolorosa que data del siglo XVIII son detalles que, según los especialistas, hacen mas atractivo este templo cristiano. Desde hace ya unos años la Iglesia San Telmo es un Monumento Histórico Nacional.

Otro templo digno de admiración en San Telmo es la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad. Fue levantada en el siglo XVII y en cada detalle es posible observar la arquitectura típica del estilo moscovita, en el que las cúpulas acebolladas protagonizan cada imagen. Este iglesia fue diseñada por el arquitecto Mihail Timofevich Preobrazensnky, pero sus planos fueron interpretados y hechos realidad por el arquitecto Alejandro Christophersen y el ingeniero Pedro Coni. El pintorequismo aparece en las cúpulas de color turquesa del exterior, y en el interior de la iglesia es posible encontrar un sorprendente estilo bizantino ruso de color azul, que en conjunción con una iluminación casi perfecta convierten el lugar en un sitio acogedor.
El estilo colonial y la bohemia porteña renacen cada día en la Plaza Coronel Manuel Dorrego, rodeada de bares y pubs donde junto con amigos puede gozar de un trago y sentir la melancolía del ambiente. Durante la noche los faroles coloniales iluminan la plaza y le regalan una fotografía increíble que perece haber sido tomada en otras épocas. En los conventillos de las cercanías se ubicaron talleres artesanales, pequeños rincones en los que cada día encuentra a los trabajadores del arte inmiscuidos en esa compleja labor. En la plaza, que fue declarada Monumento Histórica Nacional, todos los domingos se realiza la Feria de San Telmo. El evento dura toda la tarde y no está estructurado de manera especial, por el contrario, cada visitante elige como pasar su día, pues además de las exposiciones de finos trabajos artesanales de cristal, vidrio, plata, porcelana, cobre, etc, es posible ver pasar murgas, escuchar el canto de un payador, reírse junto a los mimos, bailar un tango o simplemente pasear.
En el año 1926, una obra de Rogelio Yrurtia, fue inaugurada en San Telmo y en la actualidad es una reliquia de la que se enorgullece cada habitante del barrio. Se trata del Monumento del Canto al Trabajo, construida con una técnica de fundido de bronce. El monumento, tiene la forma de 14 figuras humanas, cada una de las cuales es dos veces y media mas grande que un cuero humano normal, que pretenden mover una enorme piedra tirando de varias sogas.
Otros sitios recomendados en San Telmo son: Monumento a Pedro de Mendoza, Monumento a la Cordialidad Internacional, Mural Escenografico, Museo Vivo del Tango, Iglesia Dimanarquesa y Casa de Santiago de Liniers.
¿Cómo llegar?
Las líneas de ómnibus a través de las cuales usted puede llegar a San Telmo son: 2, 9, 10, 20, 22, 24, 25, 28, 29, 33, 46, 53, 54, 61, 64, 86, 93, 126, 142, 143, 152, 159.
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